México es uno de los principales productores de cítricos a nivel mundial. Al adoptar prácticas sustentables no solo protegemos nuestra economía, sino que aseguramos un mejor campo a las futuras generaciones.
En el corazón de nuestras comunidades rurales, los cítricos no solo representan sabor y salud; son el motor económico de miles de familias mexicanas. Para asegurar que este motor siga rugiendo con fuerza, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA), a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), ha dado un paso decisivo hacia una producción más competitiva y respetuosa con nuestra tierra.
Recientemente, en Boca del Río, Veracruz, se llevó a cabo el curso "Manejo Integrado de Cítricos". No fue una capacitación más; fue un encuentro estratégico donde más de 100 especialistas, entre técnicas, técnicos, productoras y productores —de 22 estados citrícolas— unieron fuerzas para actualizar sus conocimientos.

¿Cuál es el objetivo?
Fortalecer la producción nacional e impulsar la competitividad de nuestras naranjas, limones y toronjas en los mercados internacionales, garantizando que cada fruto sea símbolo de calidad y sostenibilidad.
Como bien señala José Manuel Gutiérrez Ruelas, director de Protección Fitosanitaria del Senasica, es momento de evolucionar. La meta es transitar de las prácticas tradicionales químicas hacia un modelo agroecológico.
Esta estrategia se basa en cuatro ejes fundamentales:
*Reducción responsable: Disminuir el uso excesivo de aplicaciones químicas.
*Tecnología de punta: Adoptar nuevas herramientas digitales y técnicas para el monitoreo del campo.
*Control biológico: Priorizar el uso de enemigos naturales para combatir plagas.
*Bajo impacto ambiental: Utilizar insumos que protejan el suelo, el agua y la biodiversidad.
El fortalecimiento del control biológico es una de las grandes noticias compartidas durante este encuentro en Veracruz. Se han establecido dos laboratorios especializados para la producción de Tamarixia radiata.

¿Qué es? Es una pequeña avispa que actúa como un parasitoide natural, siendo una de las herramientas más efectivas para combatir al temido Huanglongbing (HLB) de los cítricos sin dañar el ecosistema.
Este esfuerzo no es aislado. Representa la suma de voluntades entre los gobiernos federal y estatal, investigadores y, lo más importante: las y los productores.
Raúl Gámez González, subsecretario de Desarrollo Agrícola de Veracruz, destaca que estas capacitaciones se traducen en beneficios directos al bolsillo del productor y en un campo más sano para todos.
Por su parte, Eliseo Flores Gómez, del Comité Estatal de Sanidad Vegetal, subrayó que el trabajo en equipo entre las juntas locales y las autoridades es la mejor barrera contra las plagas.
